Sobre
Aik

José Luis Montejo Canga

(Langreo 1948 / Gijón 2017).

Siempre fue un ser libre, atrapado por sus demonios, de los que se libraba luchando a pinceladas, creando así una impresionante y prolífica obra de más de 4.000 piezas.

Pintor de vocación tardía, sus primeras obras datan de 1996, empezó por casualidad hasta que esta se tornó en necesidad, en su actividad principal, de muy gratas y grandes proporciones. Todo ello provocó que usara el color, la forma, la expresión, no tanto por gusto o divertimento, y sí por la necesidad de ofrecer a los demás, y en primer lugar así mismo, la imagen interior de lo que se es y necesita decirse para clarificar en qué y como se es hombre.

AIK era feliz con sus amigos con los cuales compartía otra de sus grandes pasiones ¡la comida!. Tenía su mundo completo cuando tuvo a su lado a Jano y luego a Lys, sus perros, a los que adoraba y mimaba más que así mismo.

Nunca perdió sus raíces en La Felguera, donde iba prácticamente todos los días, para aferrarse a ese ancla de su vida, por que sus diablillos internos le tentaban a volar.

Generoso y sensible, fue un ser peculiar con sus contrastes como humano y como creativo.

No solo fue un genio de la pintura, pues como escritor no tenia precio, pero sus textos permanecen escondidos, que no olvidados, y sobre los que el colectivo L.AIK está tratando de preservar y difundir, al igual que el resto de su obra. Aunque nunca se interesó en demasía por el mundo de las acciones dentro del arte moderno, toda su vida fue una gran acción, una expresión de su arte surrealista, vital, trágico-cómico, sorprendente y visceral.

surrealista
vital
trágico-cómico
sorprendente
Visceral

Sobre la obra

A Aikaide – AIK, le gustaba describirse así mismo como “el pintor del expresionismo bruto asturiano de la simulación compulsiva”. Un arte casi tosco, primitivo y muy personalista.

En un principio su obra discurrió por la representación de árboles de formas diversas, llegando a pintar muy variados temas, siendo la figura humana la más representada, pues le fascinaba como llenan el lienzo, dotando a la obra de una vitalidad increíble, enriqueciendo así su abanico de posibilidades pictóricas.

Como el mismo explicaba «Cobijado a la sombra de frondosos árboles, brota en los pinceles la más rica de mis creaciones, pues me atrevo a pintar con la más absoluta libertad, de forma y color».

Es por eso que cuando la pincelada se torna en línea, y el color no existe, la llamada del dibujo, surge por decirlo así con tanta espontaneidad como simplicidad; logrando que los observadores, identifiquen en ella sus propios traumas y quimeras, y así se hacen cómplices de la obra”.

Buscaba siempre el otro lado de las cosas, lo que está oculto, pues le resultaba más interesante que lo que se ve a simple vista, comunicándose de esta forma tan particular con el resto de las personas.

Los toros fueron otra de sus grandes referencias, así como cierta temática religiosa, con un amplio uso de la cruz como expresión de sufrimiento, de algo que todo el mundo lleva a cuestas.

Difícilmente encontrareis en su obra un espacio cerrado, un interior, pues su ansiada libertad le hizo crear un mundo propio de seres y paisajes, retratos, aves y otros animales, toros y flores, el otro lado del mundo hasta convertirlo en el muy particular mundo de AIK.

Con un estilo “Naif” marcaba sus pinceladas de tempera sobre tabla de madera. Colores primarios e intensos en cada pincelada nos traslada a la mente de un niño con ganas de transmitir su mundo interior.

Como artista debemos encuadrarlo en las corrientes del arte marginal / outsider art, poco preocupado por épocas, en exponer o vender su obra, que sin embargo siempre ofrecía a sus amigos, convirtiendo a muchos de ellos en custodios/coleccionistas de sus creaciones tan fuera de la norma. Su obra se caracteriza por la ingenuidad y espontaneidad de las pinceladas. Colores brillantes y contrastados que hacen una interpretación completamente libre de la perspectiva. Vemos dos caras en una figura humana, a veces incluso tres o más.

También denota su locura, su esquizofrenia, sus brotes, alegrías y tristezas. Sus buenos y malos momentos, sus sentimientos, sus ganas de vivir y luchar contra su enfermedad. Su paleta estaba repleta de colores vivos y cálidos, pero también fríos y tristes como el azul, el gris o el negro.

Fascinado por el gran formato, la mayoría de sus pinturas fueron creadas sobre tablas en formatos de 120 x 120 y 120 x 80, siendo también muy representativos los formatos de 80 x 60 y de 65 x 50 cm., este último sobre láminas de cartulina.

Su legado refleja sin duda todo lo que sugiera libertad, la libertad de poder hacer lo que quería en cada momento.

Muy pocas de sus obras están tituladas y/o datadas, pues consideraba que no era algo importante.

 

Exposiciones

2019

  • Sala de Exposiciones de la Caja Rural. Muestra benéfica. Gijón

  • Sala de Exposiciones de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Cartagena.

  • Sala de Exposiciones de la Casa de la Lectura. Segovia

2012

  • Fuera de la Norma, Centro Niemeyer. Avilés

  • Detrás del Cristal. Exposición urbana. Avilés

2010

  • Palacio de Congresos Príncipe Felipe. Oviedo

  • Centro Municipal Integrado L’Arena, colectiva. Gijón

2005

  • 2 exposiciones en Llibrería Itaca. Gijón

2004

  • Sala Parador Molino Viejo. Gijón

  • Plataforma en defensa del Teatro Arango. Gijón

  • Sala Hotel Tryp Rey Pelayo. Gijón

  • Galería Pincel. Gijón

2003

  • Galería Quijote. La Felguera

  • 2 exposiciones en Cool bar. Gijón

  • Centro Asturiano. Oviedo

  • Fundación Alvargonzález. Gijón

  • Sala Dam. Gijón

2002

  • La Tuna. Gijón

2001

  • 2 exposiciones en Sala Kauso. Gijón

2000

  • Sociedad Flor del Agua Ayalga. Gijón

  • Diañu Risón. Gijón

  • Pintores en Estándar, colectiva. Calles de Gijón